Apostar contra el orden : ¿es la hora de los Hedge funds contra Euroland?

@PCerveraRuiz

Ayer Moodys anunciaba un semi outlook negativo para diversos estados de Europa: su incapacidad para continuar las reformas o ahondar en ellas, pone en peligro su rating futuro. The end of the world as we know it. El fin de la estabilidad presupuestaria.

Bueno, ese final del mundo ya pasó en 2008, ahora puede ser el segundo final de la incipiente curva de crecimiento. Que el euro está fuerte no hay duda, que sólo ha bajado por el QE europeo también, que el crecimiento económico es tendencia y que los estados europeos serios se ha apoyado en reformas para salir del atolladero, no tiene duda….

Pero a quién, además de a los propios estados, le interesa un bono alemán a 10 años al 0,58% o un tesoro español negativo a plazos cortos?

A nadie… si pensamos en intermediarios y agentes de inversión. Los inversores no ganan con ello, las fees de los intermediarios relucen demasiado a esos precios. No se gana nada , realmente si además , no hay volatilidad. Pero, ésta se crea fácil.

Gracias a Dios (dicen ellos) surgen los escoceses y la presión sobre Cameron, los antisistema en Barcelona como alcaldes, los ministros griegos en camiseta y moto, los poli-flautas hablando de rentas básicas o de expropiaciones de eléctricas al estilo Venezuela. Gracias al cielo , gritan y pueden , simplemente, señalar los hechos, los programas políticos improvisados y los calendarios de elecciones.
Entre el miedo y el desmentido va un día o si quieren 6 horas de mercado. Genial, moviendo 2.000 millones en esas horas – y es poco- se puede ganar buen margen.

Los mejor de todo es la paradoja: la inestabilidad que crean los anti capitalismo/mercado/hedge funds son el mejor negocio para ellos. No estoy seguro de que lo hagan, pero  , no creen que sería rentable para estos agentes de mercado financiar a las nuevas corrientes, cuanto más amenazantes mejor?.

 

 

Sin comentarios | Leído 74 veces
Tu puedes enviar una respuesta, or trackback desde tu propio site.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *