A mayor incentivo al trabajo o al beneficio empresarial.. más ingresos públicos

@PCerveraRuiz

Invariablemente, es proporcional la mentira sobre impuestos a la lejanía que ha tenido o tiene el partido prometedor respecto a una responsabilidad de gestión pública.

Si un partido político nuevo prometer rentas sociales, beneficios sociales muy incrementados, etc invariablemente deberá subir los impuestos. Sobre todo si además abomina de la deuda: los gastos se pagan hoy con impuestos o mañana con la lenta amortización de la deuda más sus intereses.

Si promete subir los impuestos a los “otros”: esto es , no a usted-votante, debemos pensar bien de quién se trata. Esto es: en el mensaje demagogico sobre “cobremos más a los ricos”, a “los grandes patrimonios”, etc no se suele definir bien la segmentación objeto de acoso y derribo. Las líneas grises hacen su aparcición cuando se deben dibujar números concretos: es 50.000 euros al año una renta suficiente para cargar sobre ella más esfuerzo fiscal? o es 50.000 de base imponible? Además, esas capas superiore no suelen ser segmentos extraordinariamente imponibles, reconozcámoslo. Normalmente, ese esfuerzo adicional fiscal contará con usted, que pertenece a rentas medias.

En el otro extremo, si tiene la desventura de ser hoy un receptor neto de las promesas de servicios, de paro alargado, de becas, etc y por ello la fortuna de ser agraciado en el el nuevo esquema con una cantidad relevante de beneficios, piense seriamente si cree que estos no existían antes por tacañería de una conspiración capitalista o masónica. No parece seria esa hipótesis y ambos lo sabemos. Quizás no existían por el mismo motivo que existirán difícilmente: por no ser viables económicamente, al menos en el largo plazo.

Otro modo de hacer las cosas es posible…sin duda, pero no es quitar y poner, no es simplificar. Si vamos por los impuestos como ingresos públicos…se trata de conocer bien el hecho económico que se grava y utilizar los impuestos a modo de incentivo económico. Por llegar a un absurdo, ¿se imagina cuántos contribuyentes se pondrían a tiro con un tipo medio de irpf del 80%?

¿Cómo jugar con los impuestos para conseguir más ingresos y no incentivar los comportamientos opuestos a los que se busca?

Hay ejemplos, aunque algo desacertados en el fondo quizás sí lo son en la forma. Modificar el iva se según que servicios culturales los abarata, por ejemplo. Y en la teoría aunmentaría su consumo…o no. Un ejemplo sesgado e indignante pero sólo eso un ejemplo: imagine que las películas españolas costasen un 5% que las americanas. ¿A cuántas más iría?

Si bajase el iva de la leche o de los huevos, serían más baratos y usted compraría los mismos, pero dado que DEBE comprarlo en su cesta habitual de la compra, el ahorro se notaría en su bolsillo. Esto es , había unos euros más en su bolsillo.

Jugar con los impuestos indirectos, de consumo puede implicar importantes beneficios porque genera mayor renta disponible y ello añade dinero al mercado o aligera aprietos en las economías domésticas.

Jugar con los directos es algo más complejo y desde luego menos inmediato: sólo en retenciones de irpf se notan algo las bajadas, en IS no se tiene en cuenta dado el ciclo productivo/contable de las empresa aunque sí en planificaciones eficaces, etc.

Incrementar los impuestos directos es -además de casi imposible hoy en España- claramente desincentivador. ¿Quién querría ganar más bruto y quedar igual en neto? La progresividad y el diseño de las tablas no hacen esto posible (siempre se gana más con o sin impuestos incrementados) pero sí hacen posible el agotamiento del trabajador.

Pensemos que lo relevante es la derivada: “cuánto más gano por cada unidad que trabajo más, pero contando que mi cansancio aumenta”.

Esto es: no estoy igual de feliz trabajando 8 que 9 horas. Si la novena hora sólo me aporta lo que la octava o lo que es peor, en términos netos menos dinero, renuncio a la 9a hora.

No veo demasiadas reflexiones profundas sobre ello sino más bien nominales, ideas más o menos tamizadas por la credulidad de adeptos, brainstormings optimistas, posibilistas o coros de amigos.No digo que algunas no sean bienintencionadas, otras no.

Ser encandilados por promesas es habitual en muchos momentos, países y sociedades pero creo que esta vez deberemos ver al menos la lógica fiscal completa. Ya somos civilmente mayores de edad y debemos ver de forma clara que :

> beneficios sociales  > gasto público > impuestos. No pasa nada con esta ecuación si la compramos, pero que no eliminen uno de sus términos, por favor.

Para los que se indignen con esta afirmación podríamos contrarrestar con, por ejemplo:

< estructura de la administración< gasto público < impuestos

Para mi la mejor es:

>incentivo al trabajo y a la producción> riqueza > base imponible * = impuesto > ingresos

Incentivar implica recaudar más: más empresa es más trabajo luego más riqueza y por ello más base imponible.

A mi juicio es la única ecuación sostenible en el largo plazo. Es cierto que no todos apuestan a ese plazo. Quizás sólo se juegue a asaltar el poder con maniobras dialécticas tácticas. Son las reglas del juego me dirán algunos.

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