Somos los mejores | Pedro Cervera

Somos los mejores

@PCerveraRuiz

O al menos los otros son peores, aunque tienen más suerte….. Una fórmula de este estilo es una receta segura para el fracaso. Quien hoy sigue en pie no es por casualidad sino por habilidad, salvo que le pase como en el “sexto sentido”, que esté muerto y no lo sepa o no se acuerde.

Aprender de los demás es una obligación , tanto de sus resultados como de sus errores. Por un lado pueden aportar grandes ideas y por otro ahorrarnos costes en estupideces o en malas prácticas.

Hace unos días recordábamos -en un foro de empresa- los terribles errores de inversión en start ups de un coloso financiero español que parecía especializado en atrapar nuevas ideas y marchitarlas. No aprendía sino que adquiría.Hoy , aunque aún abanderado de la causa digital y ruido complementario, parece estar aterrizando y centrando el tiro, tras centenares de millones de aprendizaje.

2016 puede ser es el año de la actitud colaborativa: en modo activo , alianzas entre empresas, o en pasivo, copiar-seguir. En este segundo el otro se convierte en un modelo para todo. La idea de aprendizaje – desde open innovation (esot es, abrir tus datos y tus problemas a quien quiera y pueda ayudarte a solucionarlos) a fusilar cosas de otros -se extenderá de forma generalizada en casi cualquier sector.

Eso hoy es algo más fácil que hace tiempo. Las nuevas tecnologías permiten compartir entre redes, clusters e incluso con meros espectadores que se unen al eco de una tendencia, etc.Cuando usted, por ejemplo, retuitea algo relevante se llena de orgulo, estoy seguro. Y hace bien. Además de ser un consuelo sentirse parte de un río de conocimiento que se nos escapa de las manos , contribuye sin duda a darle resonancia a aspectos de su industria o sector que formarán la base de la nueva etapa que se abre ante nosotros.

Ver lo que otros hacen es francamente saludable. Compararse en dimensiones y medidas aún más. Los más peligroso para una empresa es la soberbia. Los que los americanos llamana vanity metrics: ese % que hace que mi crecimiento sea relevante o esa medida que me ayuda a quedar en cabeza.

Ajustar las medidas a la realidad de las cosas es un deber. ¿Un 11% de ROE es adecuado? depende de con  quién nos comparemos…

Recuerdo en plena crisis financiera como hablaban un banquero español y un ejecutivo del OCBC de Singapur.

El español , obnubilado por los ratios de capital , la solvencia y la rentabilidad de ese banco le decía que el sistema financiero español estaba a su alcance. “Estáis pensando en algún  objetivo español?”, le dijo. El banquero-bancario de Singapur, (por cierto,  20 años más joven que él), le miró con  cara de “dónde está España?” y le dijo literalmente que su banco no podía meter dinero en sectores con tan baja rentabilidad y reducida dimensión de mercado.  La cara de mi colega español se demudó: no sólo estaba pasando por un mal momento la banca española ese año, si  no que el paradigma de sector-negocio era erróneo para cualquiera que comparase. Mi colega español trabajaba y trabaja para el mejor banco español. En ese momento se dio cuenta de que era el ganador de un concurso de belleza local, una miss de pueblo que resulta ser , desde luego, la más guapa de su provincia y palidece al compararse con otras en un certamen internacional.

No pasa nada. Aceptamos límites pero debemos perfilarlos bien. Nadie es el mejor, realmente. Todos debemos conocer nuestras áreas de mejora y sólo reconociendo carencias las arreglaremos…Deberíamos aplicarnos la lección -yo el primero- y ponernos manos a la obra.

 

Sin comentarios | Leído 70 veces

Tu puedes enviar una respuesta, or trackback desde tu propio site.

Enviar Comentario

*